Ciudad de México, 25 de marzo.– En una sesión marcada por la confrontación y las acusaciones directas, las bancadas del PAN, Movimiento Ciudadano y el Partido del Trabajo votaron en contra del dictamen que desechó la solicitud de desafuero contra el exgobernador de Morelos, Cuauhtémoc Blanco. Sin embargo, la mayoría conformada por Morena, el Partido Verde y el PRI se impuso para evitar el juicio de procedencia.
Durante la discusión en el pleno de la Cámara de Diputados, el ambiente se tensó cuando el presidente de la Mesa Directiva, Sergio Gutiérrez Luna, permitió el uso de la tribuna al legislador acusado de tentativa de abuso sexual, sin que dicha intervención estuviera acordada en la Junta de Coordinación Política (Jucopo).
Las críticas no se hicieron esperar. Desde su curul, la diputada Margarita García, del PT, arremetió contra Gutiérrez Luna:
“Qué lamentable que un posible violentador le hayas dado la palabra. No es la primera vez que rompes un acuerdo, pero que te pasas por el arco del triunfo el reglamento del Congreso. Aquí no estás en tu casa, diputado presidente, te tienes que apegar a la legalidad. Tienes que velar por los intereses de todos y todas”, acusó.
Por su parte, Ivonne Ortega, coordinadora de la bancada de Movimiento Ciudadano, subió hasta la Mesa Directiva para encararlo directamente:
“Tú le diste al violentador su última palabra, eres un cómplice, presidente. Aquí me quedo. No vamos a votar”, dijo, en medio del aplauso de sus compañeras de bancada.
A pesar de los señalamientos, la mayoría oficialista logró aprobar el dictamen que desechó el proceso de desafuero contra Cuauhtémoc Blanco, cerrando el paso a un juicio político por las acusaciones que enfrenta.
La decisión fue calificada por legisladores de oposición como un acto de encubrimiento y protección política, mientras que Gutiérrez Luna evitó responder a las críticas desde el estrado.
El caso deja abierta una nueva polémica en San Lázaro, donde la confrontación entre mayorías y minorías vuelve a encender el debate sobre la legalidad y la ética en el manejo del poder legislativo.