José Enrique Velasco
Ad-Ephesios
Mariguana legal
La sociedad mexicana lleva decenas de años hablando, disertando e incluso considerando la conveniencia de legalizar los diversos usos de la mariguana. Pero en términos generales, desde la ignorancia, se le demoniza o se le alaba, lo cual no sirve para un análisis riguroso.
Y mientras se legaliza en México, la policía, el ministerio público y algunos elementos de las fuerzas armadas tienen una de las mejores excusas para perseguir, chantajear, extorsionar, corromperse y asesinar a culpables o inocentes, con su cauda de sangre y terror.
Recalco, mientras se legaliza. Tarde o temprano será inevitable en nuestro país debido, no a decisiones libres, independientes, inteligentes de nuestra muy rala soberanía nacional, sino a las presiones del mercado de Estados Unidos, ya que allá se ha vuelto un lujoso negocio legal.
Durante el primer semestre del año pasado, tan sólo en el Estado de Colorado, el mercado de la mariguana produjo ganancias por 25 millones de dólares y generó la creación de 500 empresas. Al cierre del año las ventas habían acumulado 800 millones de dólares legales, lo que produjo alrededor de 260 millones en impuestos.
En estos días, 23 Estados ya legalizaron el uso medicinal o recreativo y según datos de ArcView, que es una red de inversionistas de mariguana, se proyecta que para el año 2019 habrá ventas que estarán rondando los 10 mil 200 millones de dólares.
Según el Mariguana Business Daily Factbook 2015, si la mariguana se legalizara en todo el país para usos recreativos, la industria podría crecer hasta alcanzar la suma de 45 mil millones de dólares. La única industria que estaría por encima sería la cervecera.
Las ventas totales durante 2014, que originaron 2 mil 700 millones de dólares, crecieron un 74% con respecto al año anterior, cuando estaba restringida sólo a usos medicinales. Pero la industria no se reduce exclusivamente a la venta y compra de la yerba. Han crecido compañías en sectores relacionados como la tecnología, producción, consultoría o incluso bienes raíces.
Hay muchos ejemplos de jóvenes empresarios muy exitosos a partir de este negocio. Tres estudiantes de la Universidad de Washington, que aún no tienen la edad para consumirla, crearon Canary, una aplicación considerada la Uber de la mariguana, que hace entregas a domicilio con lo que ya ganaron 40 mil dólares durante los tres primeros meses de trabajo. Sin embargo, son los sectores farmacéutico y de la producción los que tienen el valor más elevado en el mercado.
La Procuradora de Justicia Arely Gómez –hermanita del segundo de televisa y nombrada por dedazo sin meritocracia de por medio- señaló orgullosa la semana pasada que se incineraron 140 toneladas de mariguana en nueve Estados mexicanos y “se evitó que las drogas lleguen a más mexicanos”. Por otros lados, en Canadá, la Universidad Politécnica Kwantlen ofrecerá el curso ‘Introducción a la Gestión Profesional de la Mariguana’, en un claro intento por atraer nuevos emprendedores y empujar este negocio millonario en beneficio de sus ciudadanos.
Las pudibundas, retorcidas y complejas leyes mexicanas, tendrán que alinearse a los designios del gran capital. Eso es lo cuestionable. Nunca verán por los intereses de las mayorías, de la ‘Nación’ (cualquier cosa que eso signifique), de los mexicanos, simple y llanamente. No. Van a obedecer fiel, mansamente las órdenes que provengan de los intereses del dinero. Del dólar.
El Código Penal en su sí-pero-no-pero no-pero-sí, no puede proceder en contra de quien la consume, siempre y cuando traiga hasta 5 gramos de yerba. Pero impondrá cárcel o multa a quien “produzca, transporte, trafique, comercie, suministre o prescriba narcóticos….” Preguntas: ¿Cómo ha llegado la mariguana a los bolsillos del aquel que posee sus 5 gramos? ¿En verdad, los cuerpos represivos no van a proceder en su contra? ¿Y el dinero en espiral hasta las más altas esferas?
Incongruencias y vacíos de ley. A pesar de que ya se lo dijo todo el mundo, el Estado mexicano no ha ido en contra del lavado de dinero ni de las cuentas y bienes del narco. El Estado mexicano parece no estar convencido del todo de arremeter en contra de los carteles de la droga. Por ende, cualquier silogismo nos invita a pensar que el Estado mexicano estaría coludido.
Diversos organismos internacionales como la OEA o la ONU, han calculado las ganancias del narco mexicano en alrededor de dos mil millones de dólares anuales por la venta de mariguana a Estados Unidos. Ante este panorama, las reglas mexicanas sirven para casi nada y la matazón en las calles del país crecerá. “Es problema entre bandas rivales”, dicen casi aliviados los responsables de hacer valer las leyes, como si se tratara de algo ajeno, de algo que no afectara a la sociedad.
Pero como el Estado mexicano no se gobierna, vendrán las fuerzas neoliberadoras del Gran Capital a salvarnos de las garras del mal. Y así nuestra amada Patria vivirá feliz para siempre.
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