
La última semana de cada mes de julio, a partir del 26 es cuando se acostumbra en Tihosuco, iniciar con las actividades conmemorativas del aniversario de la lucha social maya.
Las autoridades correspondientes en este tema de trascendental importancia histórica recae en quienes encabezan los cargos de cultura.
Tihosuco y Tepich, son las dos comunidades Mayas en dónde estalló la rebelión de los mayas, y tanto el actual alcalde Francisco Poot Pech como el delegado Ricardo Nahuat Catzin respectivamente, han presentado sus propuestas al director general del Instituto para el Desarrollo del Pueblo Maya y Comunidades Indígenas INMAYA Eder Enrique Chuc Cen, no obstante, este, solo aprovechó tomarse la foto sin una respuesta a dichas gestiones.
El año pasado las autoridades de todos los niveles justificaron que como recién había sido nombrada Mara Lezama Espinoza como gobernadora del estado de Quintana Roo no hubo apoyo y para no pasar desapercibido se llevó acabo esta celebración de manera austera.
Las autoridades comunitarias han hecho su parte como cada año, quienes no están cumpliendo son las autoridades culturales, como el INMAYA, el de cultura municipal, Luis Gonzalo Velázquez Tamayo, la de Secretaría de Cultura Estatal, Lilian Villanueva Chan, Mayusa Gonzáles de Culturas Populares, Marcelo Jiménez Santos de la dirección de Asuntos Indígenas quienes aun no han dado a conocer si en su plan de trabajo contemplan la realización de actividades por el 176 Aniversario de la mal llamada Guerra de Castas.
Estaremos al pendiente y dando seguimiento a las acciones que las autoridades culturales realicen, no obstante si continúan como hasta hoy, ‘cada quien por su lado’ pues sólo demostrarán la falta de iniciativa y organización para trabajar.
Un aniversario para recordar quienes somos y de donde venimos, de quienes lucharon y dieron su vida para evitar que que nuestro maya t’aan, cultura y conocimiento sea exterminado.
176 años de lucha social maya debe reivindicarse para nosotros, hombres y mujeres descendientes de esta tierra maya cruzo’ob y que sigamos conservando sin discriminación y desprecio lo que nos han heredado hace miles de años, nuestra medicina tradicional, nuestra forma de organización, música, danza y nuestro maya t’aan y que las autoridades gubernamentales realicen lo que les corresponda hacer.
A menudo se habla de una deuda hacia nosotros los mayas, porque se ha usado nuestro nombre para cobrar en euros y dólares con la folclorización de nuestro modo de vivir en los hoteles de la zona norte y que las comunidades mayas siguen en las mismas condiciones de marginación, discriminación y olvido.
Es necesario y urgente pagar esa deuda atendiendo las necesidades más urgentes que han manifestado las comunidades en los temas de salud, infraestructura en caminos, vivienda, educación, mejores condiciones de trabajo y con pagos justos a los trabajadores del turismo.
Recordar que la vida del Batab de Tepich Cecilio Chi, Jacinto Pat de Tihosuco y Manuel Antonio Ay de Chichimilá es de lucha constante y no de discriminación y olvido.