Controlan supuesta riña entre presos en la cárcel municipal de Playa del Carmen

PLAYA DEL CARMEN | Fernando Aguileta | Reportero

El presunto cambio de área de un reo que se dedicaba a extorsionar a sus compañeros ocasionó una riña en la cárcel municipal de Playa del Carmen, en donde se activó el mando único para recuperar el orden al interior de esas instalaciones, informó la Secretaría de Seguridad Pública del gobierno estatal.

Los hechos iniciaron alrededor de las 11 de la mañana y cuatro horas después los reos habían aceptado dialogar con las autoridades policiacas, encabezadas por el director de Seguridad Pública de Solidaridad, Rodolfo del Angel Campos.

De acuerdo con los primeros reportes, la supuesta riña no se extendió a toda la cárcel, sino que se limitó a un área en específico, en la que los reos quemaron colchonetas que generó una espectacular humareda que llamó la atención a los habitantes de Playa del Carmen.

Otras versiones señalan que se trató de un amotinamiento, debido a que los reos están inconformes con la calidad de los alimentos que reciben, la presencia de insectos en sus colchones y pretenden la destitución del director de la cárcel, el general retirado Ambrosio Quinto Adrián, a quien acusan de actos de corrupción.

Las fuerzas policiacas de Solidaridad recibieron apoyo de Cancún y Tulum, así como de los elementos de la Armada destacamentadas en Playa del Carmen.

De acuerdo con un comunicado de prensa de la Secretaría de Seguridad Pública del gobierno del estado, la oportuna aplicación de los protocolos establecidos dentro del Mando Único Policial permitió recuperar la tranquilidad en el interior de la cárcel.

El encargado del despacho de la dependencia, Juan Pedro Mercader Rodríguez aclaró que la humareda que se observó durante el conflicto fue consecuencia de la quema de algunas colchonetas por parte de algunos internos y no por un incendio como en cierto momento especularon quienes se encontraban en el exterior del centro de reclusión.

Estableció que el cambio de área de un grupo de reclusos originó este conflicto en el que se estima participaron aproximadamente 200 integrantes de la población carcelaria. El encargado de despacho de la SESP resaltó que en todo momento se respetaron los derechos humanos de los internos, aunque obviamente existirá una investigación para deslindar responsabilidades. Finalmente, pidió a los familiares de la población interna a que mantengan la calma en torno a la situación que impera en la cárcel municipal, toda vez a que se ha restablecido el orden y no hay reportes de lesionados.

Otras versiones manejadas por familiares de los reclusos es que la inconformidad se derivó por los alimentos “de dudosa procedencia” y por colchones infestados de plagas que, supuestamente, habían dado a conocer.

El proceder de los internos provoco la movilización inmediata de los fuerzas del orden de los tres órdenes de gobierno, para la salvaguarda de los empleados del lugar y de los habitantes en general de Solidaridad.

El conflicto ocurrió entre los  internos de la fase Uno de la cárcel municipal, donde quemaron varios colchones, según ellos por estar infestados de “chinches, pulgas, ácaros que nos dañan y corremos el peligro de infectarnos de alguna enfermedad grave”.

Luego de casi cinco horas, los reos depusieron su actitud al comprometerse las autoridades municipales a dialogar con ellos y resolver sus peticiones.

En los alrededores de la cárcel, ubicada a cuatro kilómetros de Playa del Carmen, se vivieron momentos de tensión . La vía de acceso se vio inusualmente transitada por más de cinco horas.

El ir y venir de patrullas de las fuerzas del orden de los tres niveles de gobierno llamó más que la atención de los playenses, de los visitantes nacionales y extranjeros.

Elementos de las policías de seguridad pública, antimotines locales y estatales, de la Marina Armada de México, de Protección Civil, de Bomberos se dieron cita en las inmediaciones de la cárcel para entrar en acción en cualquier momento.

La llegada del secretario de la comuna solidarense, Juan Carlos Pereyra Escudero, provocó que los reporteros le preguntarán sobre la situación, pero la respuesta fue “desconozco los motivos”.

Justo cuando el funcionario llegaba, por encima de él cruzó una piedra lanzada desde el interior de la cárcel, pero momentos después la calma volvió.

Más de 150 elementos del orden municipal, estatal y federal se dieron cita en las instalaciones carcelarias, donde están recluidos unos 500 delincuentes de todo tipo.

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