Ciudad de México. – La Cámara de Diputados votará mañana si se mantiene o se desecha la solicitud de desafuero contra el legislador morenista Cuauhtémoc Blanco, acusado de violación en grado de tentativa por su media hermana.
El proceso se desarrollará en un ambiente de tensión, con llamados de legisladores de distintos partidos, incluidos integrantes de Morena, para que el caso regrese a la Sección Instructora y se continúe con el procedimiento legal correspondiente.
Críticas al dictamen
El dictamen de la Sección Instructora, que resolvió con tres votos a favor y uno en contra la improcedencia de la solicitud de desafuero, será el único tema a analizar en la sesión. Sin embargo, la decisión ha sido fuertemente criticada.
El coordinador del PAN en San Lázaro, Elías Lixa, calificó el dictamen como la “mayor pifia en la historia de la Sección Instructora” y denunció que el proceso ha sido irregular.
“Ni el inculpado tiene capacidad de defenderse, ni la Fiscalía ha tenido la capacidad de explicar las pruebas que ha presentado, y quien más pierde es la probable víctima”, señaló.
Por su parte, la vicecoordinadora del PAN, Noemí Luna, acusó que el fuero se está utilizando como una herramienta de impunidad y denunció que la Sección Instructora ignoró a la presunta víctima.
“No llegamos todas cuando a una sola mujer ni siquiera se le escucha. La Sección actuó con visión de darle la razón o no a la Fiscalía, no a la propia víctima”, manifestó.
Llamados a la bancada morenista
Desde Movimiento Ciudadano, la coordinadora Ivonne Ortega pidió a los legisladores, especialmente a las diputadas, votar para que el caso regrese a la Sección Instructora y se garantice un proceso legal adecuado.
“Nosotros no estamos juzgando a Cuauhtémoc Blanco, lo que pedimos es una investigación en igualdad de condiciones. Si las mujeres estamos de acuerdo en creerle a las víctimas, deberíamos regresarlo a la Comisión”, afirmó.
A su vez, el vicecoordinador del PRI, Erubiel Alonso, advirtió que su bancada aún no define su voto, aunque sugirió que podría tratarse de una revancha política dentro de Morena.
La sesión de mañana será clave para definir el futuro del proceso contra Cuauhtémoc Blanco, mientras crecen las presiones para que el caso no sea desechado y se garantice la investigación ministerial.