En contexto | Somos lo que desechamos | Rodrigo Navarro

En nuestro país se produce basura suficiente para llenar 10 estadios Azteca y en el mundo mil veces el mismo inmueble cada día (3.5 millones de toneladas/día). En nuestro país solo el 60% de esos desechos llega a los rellenos sanitarios, pues la demás se deposita ilegalmente o en la calle. Nuestra idiosincrasia es ser cochinones.

Casi la mitad la generamos en nuestras propias casas, un cuarto los comercios, el uno de cada diez los mercados públicos, 10% proviene de parques y jardines, 1% los hospitales y el resto de otras actividades. Son pues nuestros hábitos de consumo los que determinan la basura que producimos. Casi la mitad son desechos orgánicos que pudieran degradarse y producir tierra negra si fuesen adecuadamente dispuestos. Un problema importante es el consumo de plásticos por el larguísimo tiempo que tardan en degradarse y porque la mayoría son envases o envolturas.

“Mi madre me dijo que supo que iba a ser fotógrafo cuando tras regalarme una cámara portátil en mi onceavo cumpleaños tomé una imagen de la basura de mi vecino. Tuve suerte de tener esa clase de madre que ve arte en una fotografía de la basura del vecino. Así los siguientes años me dediqué a documentar imágenes no solo de la basura de mis vecinos sino de mi padrastro en su motocicleta, los gatos reproduciéndose en las calles, mi hermano jugando boliche, mis vecinos en general”.

Quién platica esto es Greg Segal quien estudió fotografía en el Instituto de Artes en California. Tras una desviación en donde hizo una maestría en cine y otra en escritura dramática en la Universidad de Nueva York, volvió a la fotografía.

“Tras ello regresé a la foto con un sentido del drama que me dio la escritura. Conocí la ironía y como digo, me dio una inclinación hacia el drama, buscar la clave que el momento ofrece. Si funciona nos da una foto que es una película de un solo cuadro (una editorial diríamos en prensa)”.

Excepto por su aventura con la basura su objeto han sido las personas: los héroes cotidianos, los ejecutivos, los políticos, los adictos al sexo, los jugadores empedernidos, escritores, obreros, domadores de circo en general como las personas van construyendo su identidad mientras caminan por el mundo, cuenta Segal en su biografía.

Ha ganado 12 premios desde 1998, de esos 10 ha sido el nacional norteamericano de fotografía en 10 diferentes categorías. Ha expuesto en Nueva York, San Diego, Toronto, Vancouver, San Francisco, Los Angeles (en tres diferentes museos entre ellos el Latino Museum), Pasadena, Detroit, Tokyo, Orlando; presentando las exposiciones Super héroes; Un lugar en el Sol; Un extraño mundo nuevo; Momentos entre los milenios; Drones; Project LA entre muchas otras.

“Recientemente leía que cada norteamericano produce prácticamente dos Kg. de basura al día. También somos los líderes en basura electrónica 30 Kg. al año. Cuando supe lo que esto representa en emisiones que contribuyen al CC y lo que representa en emisiones durante su producción, pensé en producir esta exposición”.

Segal pidió a sus vecinos y amigos retratarles con la basura producida durante una semana, de ahí el título Siete días de basura. Muchos accedieron, otros le cobraron por aparecer y muchos de ellos “editaron” (escogieron) su basura. “Somos lo que comemos dicen, yo digo somos lo que tiramos, muestra todo sobre nosotros. Este ejercicio pretende guiar a la gente hacia una confrontación con el exceso que es parte de sus vidas. Espero que con esto se den cuenta que una gran cantidad de la basura que producen es innecesaria” explica Segal.

La semana pasada recibí el libro Cambio climático una visión desde México (2004) editado por SEMARNAT y el INE y coordinado por mi maestra la Dra. Julia Martínez y Adrián Fernández. Participan varios de los científicos de la UNAM que ganaron el premio Nóbel junto con Al Gore en 2007. Es una compilación sobre varios temas que son de vital importancia para entender el Cambio Climático, CC y la contribución de México a las emisiones de Gases de Efecto Invernadero, GEI.

“En el sector de desechos, las emisiones de metano por disposición de desechos sólidos en rellenos sanitarios ocupa el décimo lugar entre las fuentes clave, y el manejo de aguas residuales ocupa el onceavo lugar. Este sector es de acelerado crecimiento en sus emisiones debido a la creciente aplicación de la normatividad ambiental sobre disposición de desechos sólidos urbanos y tratamiento de aguas residuales. El ritmo de crecimiento de las emisiones de este sector, y los todavía muy notables retrasos en el manejo de desechos sólidos y tratamiento de aguas residuales, hacen esperar una mayor participación en inventarios futuros. A su vez, también señala oportunidades de mitigación que podrían ser costo-eficientes”. (pág. 117)

De la medida general el CO2 ocupaba el 78% de los GEI hace diez años. La industria 32% (especialmente la generación de energía), Cambio de uso de suelo forestal (deforestación) el 24%; el transporte el 15% y los desechos el 9% en cuarto lugar según datos del INEGI para ese 2004.

En 2008 Energía, Tecnología y Educación, ENTE del Ing. Odón de Buen realizó el inventario de emisiones. Separó la energía de la industria. Esta (CFE y PEMEX) produjeron el 61% de las emisiones, el 14% es el Cambio de uso de suelo; los desechos pasaron al tercer lugar con el 10%, el 4º lugar la Industria con el 8% de las emisiones de GEI.

Hemos abogado en este proyecto de Comunicar para Conservar que amablemente alberga la página de José Cárdenas que una buena parte de la solución de estos problemas está en nuestras propias acciones. Desde nuestra casa podemos contribuir con acciones amigables hacia el medio ambiente a paliar los efectos del CC. Podremos así también exigir a los otros hacer su parte.

Acciones tan sencillas como separar la basura  en tres rubros: basura orgánica (sin huesos y residuos de carne y pellejos), basura reusable y reciclable: latas, plásticos, vidrio, papel y cartón limpio y seco), y desechos en general. Dentro de estos últimos una bolsita con los desechos del baño. Las pilas (baterías), la basura electrónica (televisores, celulares y computadores, que crecerá ¡un tercio en tres años!) y los focos ahorradores se manejan aparte porque son altamente contaminantes y crece día a día. Estamos a tiempo de comenzar a sensibilizar a la gente sobre este tipo de residuos. Apagar las luces, desconectar enchufes, cerrarle  las llaves de agua, reparar las fugas. Hay poco agua, es cara y lo será más en el futuro.

Y esto nos lleva a la parte que nos corresponde y en la que creemos que hará la diferencia: la educación y sensibilización ambiental. El libro que menciono a principio tiene dos capítulos uno sobre el papel de la sociedad civil, que sin su concurso no podrá ser posible implementar acciones a favor del ambiente. El otro sobre el papel de los medio de comunicación masivos que contribuyen a la sensibilización de la sociedad y la formación de recursos humanos, la información.

Habría que entrarle a la ciencia de la nota y traducirla a manera que el gran público pueda entenderla y sobre todo contar historias de éxito en la conservación. Salvo su mejor opinión querido lector.

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