Fallece Teresita González, activista y buscadora de desaparecidos, tras ataque armado en Jalisco

Guadalajara, Jalisco – 1 de abril de 2025. La activista Teresa González Murillo, conocida cariñosamente como “Teresita”, falleció esta mañana en un hospital de Guadalajara tras varios días de lucha por su vida, luego de ser víctima de un violento ataque armado el pasado 27 de marzo. Teresita era una destacada buscadora de personas desaparecidas e integrante del colectivo Luz de Esperanza Desaparecidos Jalisco.

El ataque ocurrió cuando al menos tres hombres armados irrumpieron en su domicilio con la intención de secuestrarla. Al resistirse, Teresita fue baleada en el rostro, quedando gravemente herida. Desde entonces, permanecía en estado crítico en el hospital, donde finalmente perdió la vida este 1 de abril.

El colectivo Luz de Esperanza confirmó su fallecimiento y denunció que la noticia fue filtrada a medios antes de que la familia fuera notificada oficialmente, generando consternación entre sus seres queridos y compañeros de lucha.

Además de su labor como buscadora incansable, Teresita era una figura reconocida entre los comerciantes ambulantes del centro de Guadalajara, donde también luchaba por los derechos laborales y la seguridad de su comunidad. Su activismo la había convertido en blanco de amenazas constantes por parte del crimen organizado y en objeto de tensiones con autoridades locales.

La muerte de Teresita ha provocado un profundo dolor e indignación. El colectivo Luz de Esperanza exigió justicia y una investigación clara, profesional y sin encubrimientos. “Nos solidarizamos con su familia y exigimos que este crimen no quede impune”, expresó el grupo en un comunicado.

Teresita había comenzado la búsqueda de su hermano Jaime González Murillo en septiembre de 2024, desaparecido en Guadalajara. Su compromiso personal la llevó a convertirse en una voz firme contra la violencia y la impunidad, y en un símbolo de esperanza para cientos de familias que viven el mismo dolor.

“El grito de justicia de Teresita no se apagará. Seguiremos buscando a Jaime, seguiremos su camino, porque ella nos enseñó a no rendirnos”, aseguró Luz de Esperanza.

La tragedia también pone en evidencia el riesgo constante al que se enfrentan activistas y defensores de derechos humanos en México. Diversas organizaciones han hecho un llamado urgente a las autoridades para garantizar medidas efectivas de protección a quienes, como Teresita, arriesgan su vida por la verdad y la justicia.

Hoy, la comunidad que ella defendía llora su partida, pero también reafirma su compromiso de seguir adelante con su legado. La memoria de Teresita vivirá en cada búsqueda, en cada exigencia de justicia, y en cada paso dado contra el olvido.

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