Cancún, 1 de abril.- “Con dolor en el corazón, decidimos cerrar”, dice una mujer de la tercera edad en un video de TikTok que ha conmovido profundamente a los habitantes de Cancún. Se trata de una de las integrantes de la familia que operaba la Panadería Chiapas, un negocio tradicional con más de cinco décadas de historia, que anunció su cierre definitivo tras denunciar amenazas y actos de extorsión.
La reacción ciudadana no se hizo esperar. El video acumuló más de 270 mil reproducciones en menos de un día, acompañado de miles de mensajes de apoyo y preocupación.
Ante la viralización del caso, la Fiscalía General del Estado de Quintana Roo (FGE) informó que, tras conocer la denuncia a través de redes sociales, desplegó un operativo para brindar protección al establecimiento ubicado en la Supermanzana 259 de Benito Juárez y abrir una carpeta de investigación.
A través de un comunicado, la FGE explicó que elementos de la Policía de Investigación y del Grupo Centurión acudieron al sitio y, con apoyo de la policía cibernética, lograron rastrear las llamadas intimidatorias que recibieron los propietarios.
El resultado: se trató de un caso de extorsión virtual, proveniente del Reclusorio Preventivo Varonil Norte de la Ciudad de México, desde donde internos realizan llamadas aleatorias con amenazas, buscando que alguna víctima caiga en el engaño y realice depósitos económicos.
Una vez informados los resultados de la investigación, las autoridades exhortaron a la familia a presentar formalmente su denuncia y les ofrecieron acompañamiento para que, de desearlo, puedan continuar con sus actividades comerciales de forma segura.
El negocio, que operaba solo los fines de semana —de 2:00 a 7:00 pm— y durante la semana distribuía pan en triciclos, forma parte de una tradición que nació en Escuintla, Chiapas, y que migró a Cancún para mantener viva una herencia familiar de panadería artesanal, sin conservadores ni aditivos industriales.
“Gracias a quienes nos apoyaron durante estos años”, dice la mujer en el video. “Nos vamos, pero con la frente en alto y el corazón agradecido”.
El caso ha reavivado el debate sobre la seguridad para los pequeños negocios en Cancún, donde diversos establecimientos —loncherías, taquerías, tiendas de abarrotes— han cerrado sus puertas en los últimos meses por presuntos actos de extorsión y cobro de “derecho de piso”.
La Fiscalía de Quintana Roo reiteró su compromiso de actuar con prontitud ante estos delitos e hizo un llamado a la ciudadanía para denunciar cualquier intento de extorsión al 089 (denuncia anónima) o al número de emergencias 911.