Cancún, 2 de abril.- Lo que prometía ser un viaje de placer terminó siendo un momento de angustia para los pasajeros del vuelo Y43519 de Volaris, que despegó este martes a las 12:42 horas del aeropuerto internacional de Querétaro con destino a Cancún.
Según el testimonio de Daniela González, una de las pasajeras, el vuelo transcurría con aparente normalidad durante los primeros minutos. Para ella, que vivía su primer viaje en avión, todo parecía parte del protocolo habitual. Sin embargo, aproximadamente una hora después del despegue, la situación cambió drásticamente.
“Empezaron unas turbulencias fuertes y fue cuando cayeron las máscaras. Ahí fue un poquito de pánico por parte de todos”, relató Daniela.
A pesar del susto, destacó que el personal de abordo actuó con profesionalismo y que los pasajeros mantuvieron la calma, salvo por algunos niños pequeños que lloraron ante el susto, abrazados por sus madres.
El momento más tenso se vivió cuando el avión comenzó a hacer maniobras de descenso con movimientos bruscos.
“Literal, el avión estaba de lado, podías ver por la ventana cómo las alas estaban bien inclinadas”, recordó.
Durante más de 30 minutos, los pasajeros mantuvieron puestas las mascarillas de oxígeno, hasta que el avión logró descender a una altura segura. Fue entonces cuando la tripulación informó que regresarían a Querétaro.
Inicialmente se dijo que el avión sería desviado a Tampico, pero finalmente la tripulación decidió regresar a Querétaro.
“Sí estuvo fuerte, sí estábamos un poquito asustados, pero gracias a Dios estamos bien”, expresó la joven.
Ya en tierra, Volaris ofreció a los pasajeros varias opciones: reembolso, reprogramación del vuelo para otro día o abordar un nuevo vuelo hacia Cancún aproximadamente a las 5 de la tarde.
Hasta el momento, la aerolínea no ha emitido un comunicado oficial sobre lo ocurrido, aunque los pasajeros reconocieron el profesionalismo del personal a bordo y la pericia de los pilotos para lograr un aterrizaje seguro.